Buenas tardes, compañeros.
Procedo a efectuar la primera entrega parcial del Reto 2: Habitación propia.
Estoy pensando en tres opciones para llevar a cabo mi propuesta.
La primera opción que tengo es la siguiente:

Y se basaría en la estrategia número 3 en la que se hablaría de «el cuerpo y su huella en el espacio». Me gustaría hacer un prado con hierba alta y en el centro hierba que ha sido aplastada por la presencia -que ya no está- de un hombre que se tumbó bajo un árbol. Pero no para de surgirme la duda de ¿cómo llevo a cabo esto? ¿con qué materiales? Pensé e investigué mucho sobre la lana de fieltro y pienso que podría quedar muy bien con eso o quizás hacer hierba a hierba con alambres recubiertos de lana de ovillo…no sé. Tengo mis dudas. Si alguno de vosotros conoce esta técnica me encantaría que me habláseis de ella un poco -o el profe-.
Como opción número dos barajo lo siguiente:
También estaría dentro de la estrategia número 3
La idea es la misma, pero cambiamos de espacio. Pensamos en una persona que se sienta habitualmente en su sillón y falta -por cualquier motivo- de su espacio, quiero recalcar mucho el «su» porque aunque el sujeto no esté si que está su silueta en el sillón. Es el molde de su cuerpo. Es su sitio. En cuanto a material creo que elegiría la arcilla de secado al aire y así seguiría un poco con la temática que empecé en el R1 (cojín, sillón, etc.), después lo pintaría. Aunque no esté, el cuerpo queda.
Y por último, la opción 3 que estaría incluida dentro de la estrategia número 2 «el cuerpo prostético».
Según el DLE el «dedo» es cada uno de los cinco apéndices que terminan la mano y el pie del hombre y, en el mismo o menor número, de muchos animales.
Algunas de las funciones del dedo son:
1- señalar
2- hacer gestos de negación
3- indicar direcciones u objetos
4- pulsar botones, etc.
Además, el simbolismo asocia el dedo índice con el liderazgo, la autoridad y la ambición. La escultura sería entonces una prótesis del dedo índice y seguramente el material elegido sea la arcilla de secado al aire + pintura acrílica + barniz. Esta prótesis a parte de escultura sería a la vez un AMULETO. Se vendería como en la teletienda con un guion de este tipo:
-¿te cuesta decir que NO a la gente? No te preocupes, tenemos la solución. Con tu nueva prótesis serás capaz de ¡por fin! decir que NO.


Estas son mis opciones y creo que finalmente elegiré la tercera (estrategia 2) porque el concepto me parece divertido y a la hora de hacer tiene muchas posibilidades. Pero, la verdad es que me gustaría mucho también poder hacer la primera así que seguiré intentando pensar la manera de hacerla.
¿Qué pensáis?
Muchas gracias a todos,
Un saludo,
Laura Vega
Hola Jorge, me ha sorprendido tus bocetos en la estrategia 3, El cuerpo y su huella en el espacio, que has elegido y realizado.
En el boceto 1, me identifico con tu huella, de rutina de vida, ya que hago 182km para ir a trabajar y volver, más luego trabajar…Esa forma que vamos dejando nuestra huella en elementos tan usados como el pomo donde cambiamos las marchas. Es huella que hemos dejado; es muy cercana porque si nos la cambian, poniendo un pomo nuevo, echamos de menos la textura, la forma que se ha ido creando con el roce de nuestra mano en el pomo. Es como dices una huella sedimentaria y que nuestro cuerpo va deformándola, suavizándola y dejando nuestra marca.
En el boceto 2, me ha sorprendido tu creatividad como la anterior. Yo solo imaginaba la huella de nuestro cuerpo por peso, pero tus bocetos traen otros matices que no contemplaba. En tu propuesta de la huella sobre el vaso por el carmín, un pintalabios nos tramite la identidad de género. Yo lo asocio a la parte femenina (a la parte sensual), la de mi acompañante; pero me he dado cuenta, que la huella podía ser también de otra identidad de género de la persona. Es muy interesante esta propuesta, que has hecho, porque yo la relacionaba solo con lo femenino y puede ser más extensible a otros géneros, diversidad de género.
En el boceto 3, me parece muy interesante la asociación que haces de bocetos y la huella en espacios cotidiano, “la mesa habitada”. Es un momento, que nos dice mucho. Yo me acuerdo cuando estuve en un internado, que las monjas nos decían: “no tiene que quedar nada en el plato, te gustase o no la comida…” En tu caso analizas los restos de comida como un instante detenido en el tiempo, una huella en el recuerdo que nos produce una emoción al recordar. Es como dices, los restos de comida, su disposición de cómo han quedado, nos transporta, nos cruza como un puente al pasado, al recuerdo de la persona, del instante, de la conversación…
Yo te darían un pequeño consejo, si no te importa, y es que tus restos de comida sean muy identificables por el público (que sean muy fáciles de reconocer), para que no se quede en el plato un material de comida en forma abstracta, que el público no sepa reconocer y no lo relacionen con restos de comida.
Han sido muy interesantes tus bocetos, me han abierto a ver otra forma de contemplar el cuerpo, y su huella en el espacio que no contemplaba.
Hola Jorge
Me interesa mucho tu «mesa habitada»; para mí una mesa puede estar habitada por una sola persona, que come cada día sola y un dia cualquiera se levanta y abandona la mesa. Esa escenificación de la ausencia es lo que me gustaría a mi mostrar en mi trabajo. Una ausencia provocada por un acontecimiento diferente a lo habitual. No hace falta ser demasiado explícito; un simple detalle te puede marcar la prisa, el espanto, el miedo.
Adelante con este trabajo tan interesante que estás realizando.
Un saludo!
Muchas gracias Cristina por tus palabras, encuentro en un mesa la ausencia, el deterioro de los alimentos con el paso del tiempo, porque para mi, huella es tiempo. Siguiendo indicaciones del profesor, tengo buscar más una performance o puesta en escena para llevar el trabajo a la provocación.
Me ha gustado mucho tu reflexión y usaré lo de no hace falta ser más explícito para marcar la prisa,
Muchas gracias
Saludos
Gracias por tu comentario, de verdad. Me ha gustado leerte porque no solo has entendido los bocetos, sino que los has llevado a tu propia experiencia, y ahí es donde siento que el proyecto empieza a tener sentido.
Lo que dices del pomo del coche me ha tocado especialmente. Esa idea de recorrer kilómetros y dejar, sin querer, una forma en algo tan cotidiano… y luego echarlo de menos cuando desaparece. Me parece casi invisible, pero muy real. Como si el cuerpo fuera escribiendo poco a poco sobre los objetos sin saberlo.
Sobre la copa, me interesa mucho lo que comentas. Es curioso cómo una marca tan pequeña puede activar tantas asociaciones. Justo ahí estaba mi intención: que no fuese una huella cerrada, sino algo que se abre, que genera dudas, que no termina de decir quién ha estado ahí.
Y en la mesa, me ha gustado cómo lo llevas al recuerdo, casi como un puente. Esa imagen conecta mucho con lo que estoy buscando: no solo un instante detenido, sino algo que aún respira aunque ya haya pasado. Tomo muy en serio tu consejo sobre la reconocibilidad, porque creo que ahí se juega gran parte de la fuerza de la pieza.
Gracias por tu mirada. Me da la sensación de que, de alguna forma, tu lectura también deja huella en el proyecto.